Lugares de interés

Municipio

BARRANCO DE LA VIRGEN

Virgen barranco vista grancanaria-com

El paraje natural del Barranco de la Virgen es uno de los principales barrancos que cruzan el municipio de Valleseco. Flanqueado de altas montañas, en este lugar aún es posible escuchar el sonido del silencio. Llegamos hasta él, desde el casco del municipio por la GC-305, que primeramente nos conduce al barrio de Valsendero, y continúa por todo el barranco hasta el vecino pueblo de Firgas, siendo el último tramo pista de tierra.

Como parte del Parque Rural de Doramas, el Barranco de la Virgen alberga relictos del bosque de laurisilva, que en su día cubriera todo el interior de la isla. Especialmente notable es uno de sus tributarios, el Barranco Oscuro, que con la categoría de Reserva Natural Integral recibe la máxima protección posible dentro de la Red de Espacios Naturales de Canarias. Discurre entre fuertes acantilados que han preservado una flora endémica que en muchos casos sólo habita en esta zona. La cresta de gallo (Isoplexis chalcantha) y la salvia blanca (Sideritis discolor) son dos de estas plantas únicas de las que solamente quedan algunos ejemplares.

Por su abundancia de agua y sus tierras feraces, pronto se desarrolló en la zona una agricultura floreciente, estableciéndose varias fincas y casas señoriales de arquitectura tradicional, que aún hoy en día se pueden admirar a lo largo de todo el barranco. Vestigios de antiguos molinos atestiguan también este pasado ligado al agua.

Esta riqueza agrícola y la dificultad de los caminos, que en otro tiempo comunicaban esta zona, hizo que el barrio de Valsendero contara tempranamente con una ermita en honor a San Luis Gonzaga. De las necesidades del campo, surgieron también los oficios artesanos. En este pago, se puede contemplar el trabajo de un artesano cestero, que desarrolla su labor en su taller valiéndose sólo de las materias primas obtenidas de su entorno.

 

ÁREA RECREATIVA DE LA LAGUNA

lalaguna

A escasos 2’5 kms. del casco del municipio, se sitúa el espacio natural de La Laguna de Valleseco, hasta el que se accede desde el cruce entre las carreteras GC-21 y GC-30.

Situada dentro del Parque Rural de Doramas, el Área Recreativa de La Laguna es una zona de gran belleza paisajística formada por una amplia caldera volcánica tapizada en su interior por vegetación propia de la laurisilva. Paseando por La Laguna se pueden observar los diferentes árboles que forman este bosque único en el mundo. Las sucesivas e intensas repoblaciones están conformando un nuevo bosque de laurisilva, que comenzó a raíz del Proyecto Europeo Laurisilva XXI. En el fondo, una pequeña laguna hasta donde se acercan para beber aves de todo tipo, desde pequeños pájaros como alpispas y canarios hasta aves migratorias como la garza.

Como Área Recreativa está acondicionada para hacer asaderos con instalaciones preparadas con fogones y chorros de agua y mesas para sentarse a comer bajo los castaños. También cuenta con uno de los pocos hipódromos de la isla en el perímetro del recinto y un albergue, el Aula de la Laurisilva.

A la izquierda del Área Recreativa, un mirador nos permite observar gran parte del Parque Rural de Doramas, salpicado por distintos pueblos Valleseco, Moya, Firgas, etc.

Si continuamos por la carretera adyacente a La Laguna, pronto aparecerá ante nosotros la estampa del inconfundible Pico de Osorio, antiguo cráter volcánico que se alza majestuoso con sus 968 metros de altitud, permitiéndonos contemplar los pueblos colindantes de Teror, Firgas, Arucas y, más allá, el Norte isleño y la capital. La entrada al sendero de ascenso hasta la cima lo encontramos a la derecha, oculto entre zarzales, justo cuando la carretera hace una curva pronunciada. La pendiente de subida obliga a detenerse de cuando en cuando, permitiéndonos reparar en un paisaje arbolado de fayas, brezos y laureles, obtenido gracias a intensas labores de reforestación que pretenden recuperar la vegetación endémica.

 

EL CORTIJO DE CALDERETAS Y LA ZONA DE CUMBRE

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Dejando atrás la parte más poblada del municipio, a pocos kilómetros del casco, se sitúa el Cortijo de Calderetas, hasta el que se accede caminando desde la carretera por una pista de escasos metros. Constituye un bello paisaje formado por una amplia caldera volcánica rodeada de castaños, olmos y pinares en cuyo interior se asienta una casa tradicional canaria de finales del siglo XIX con tejado a dos aguas. En rededor una extensa explanada donde se cultivan los productos típicos de la zona: papas, cereales y manzanas, y por uno de sus lados el lavadero de Calderetas con sus típicas losetas para el lavado de la ropa. Su origen histórico se remonta hasta la conquista de la isla, al igual que el de otros cortijos que nos encontramos si continuamos nuestro recorrido: Cueva Corcho, Crespo, Almaderos, Mesas de Galaz. Para deleitarnos la vista, enormes extensiones de pinar y de castaños se reforestaron en donde solo había terrenos baldíos o dedicados al pastoreo. A veces, se pueden ver ovejas y corderos encaramados a las laderas, de dos de estos ganados que aún viven en la zona. A lo lejos, si el mar de nubes nos lo permite, podremos avistar espléndidas panorámicas de la capital.

Cerca del Montañón Negro, el paisaje se torna agreste y árido, revelándonos su origen volcánico reciente. Con una altura de 1.500 metros, se eleva ya en el límite meridional del municipio, discurriendo sus coladas a lo largo del Barranquillo del Maipés, afluente del posterior Barranco de la Virgen. Por sus características geológicas singulares ha sido declarado Monumento Natural, pasando a pertenecer a la Red de Espacios Naturales Protegidos de Canarias.

Casco

IGLESIA DE SAN VICENTE FERRER Y PARQUE MUNICIPAL

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El motivo de erigir esta iglesia en honor de este santo dominico originario de Valencia fue la gran devoción de los habitantes de Valleseco desde que es el santo estaba en la Iglesia de Teror antes de la separación de Valleseco. La cofradía a la que pertenecían todos los vecinos hizo posible que con los tributos recaudados se levantara la primera ermita en 1.746. Más tarde se sustituiría por la actual iglesia.

El Templo de San Vicente Ferrer, de construcción sencilla, constituye el edificio más antiguo de Valleseco (1.898), destacando en su interior el púlpito y los artesonados confeccionados en la corriente mudéjar. Es de reseñar también por su antigüedad y construcción, el Cepillo de Ánimas y el de San Vicente Ferrer y algunas de sus imágenes de gran valor histórico y artístico, que proceden de la antigua ermita antecesora de esta iglesia. Se venera también un relicario que contiene un trozo de hueso del brazo del santo. Su mayor reliquia, no obstante, es un Órgano alemán del siglo XVIII, cuya procedencia fue la Iglesia del Pino de Teror y que ha sido restaurado recientemente, devolviéndole toda su belleza y la capacidad de embelesarnos con sus melodías.

MOLINO DE GOFIO

En el mismo casco del municipio, se encuentra un Molino de Gofio de más de 80 años de antigüedad en el que se puede observar el proceso de la molienda del gofio como se hacía antaño, mediante unas piedras giratorias que trituran el grano de millo.

TALLER DE ARTESANÍA

Dentro del pueblo también se sitúa el Taller de Artesanía donde se exponen diferentes piezas como traperas, instrumentos musicales, muebles de madera, trajes típicos canarios, calados… realizados por artesanos del municipio.