La laurisilva constituye el ecosistema de las islas, que alberga mayor riqueza faunística con interesantes endemismos. Las especies que requieren más humedad se refugian en las zonas más umbrías, ocultas bajo la hojarasca, las piedras o los troncos: lombrices de tierra, babosas, caracoles, arañas, miriápodos…Entre los insectos endémicos abundan los escarabajos, tijeretas, pseudoescorpiones, saltamontes, abejas y mariposas diurnas y nocturnas. Entre los vertebrados destacan las aves, los reptiles y las musarañas.
De las aves de menos porte, las más comunes son el mirlo, el pinzón vulgar, la alpispa, el herrerillo, el petirrojo, el mosquitero común, el vencejo, la abubilla. Entre las rapaces encontramos el buho chico, el ratonero común o aguililla, el cuervo, el cernícalo y la lechuza; y el pico picapinos, que habita en el pinar. En áreas más degradadas de fayal-brezal y, sobre todo, cerca de las zonas de cultivo encontramos además de algunas de las anteriores, al canario, el verderón, el capirote, el jilguero o “pinto” y el pardillo común o “linacero”.
Entre los reptiles, podemos mencionar los lagartos (Gallotia simonyi stehlinii) endémicos de esta isla y probablemente descendientes de algún saurio norteafricano; y las lisas (Chalcides sextilianus) también características de Gran Canaria.
Del grupo de los mamíferos, se pueden destacar los erizos, que a veces se dejan ver por las noches deambulando con parsimonia y una especie de musarañas exclusiva de las medianías (Crocidura osorio). Más comunes son los conejos.